La crónica musical

Con afecto, agradecimiento y admiración a los profesores de los cursos de Silla Reservada  Mariantonia Palacios, Gerardo Gerulewicz, Oscar Mago, y Andrés Steiner del Grupo La Lagunita por darle continuidad a la labor de Pololo.

Como contamos en la entrega del  20 octubre 2020 Importancia de la crítica musical en la formación del oyente de música clásica, si para muchos oyentes de música clásica su sueño es dirigir una orquesta, experiencia orgásmica que exige un gran esfuerzo y desgaste musical, como lo comprobamos al ver sudar a  Bernstein y a Gergiev, por ejemplo, mientras otros directores se mantienen se mantienen serenos.  Para mi es la crónica y la reseña musical. 

En Caracas esperábamos con verdadera impaciencia los escritos de Israel Peña (1907-1979) y Rházes Hernández López (1918-1991) y Eduardo Lira Espejo (1912-1980), y más adelante las revistas Scherzo y Ritmo. Actualmente son las de la prensa española (Alberto González Lapuente en ABC y Luis Gago en El País) y Luis Suñén   y Santiago Martín Bermudez en Scherzo. Así como los audios de las que hacen en el Canal Clásico de RNE, Ricardo de Cala (Maestros Cantores), Arturo Reverter (Ars Canendi) ,Jesús Trujillo y Mikaela Vergara (La Dársena) y  Carlos de Matesanz (Viaje a Ítaca), principalmente.

En los extractos de nuestra colección de  crónicas  se pueden apreciar discrepancias en la apreciación musical:

Un gran recital de Zacharias de la mano de la Fundación Scherzo

Jorge Baeza Stanicic – 23 junio 2021 

Tal vez se haya disgustado Zacharias en esta ocasión: a poco estuvo de interrumpir el recital por dos veces, con motivo de sendas llamadas telefónicas que alguien recibió y no cortó a tiempo. El pianista renegó con la cabeza con gesto severo, se paró en mitad de las propinas, y luego, al continuar tocando, ya desconcentrado, erró llamativamente. ¿Hasta cuándo Catilina -habría dicho Cicerón -seguiréis abusando de nuestra paciencia? Uno se plantea seriamente la idoneidad de hablar de estas molestias en una reseña, pero hay que señalar que afectan realmente al devenir del recital, y que además son absolutamente evitables.

…interpretando la Sonata en do mayor, Hob XVI:21, de Haydn. Resultó muy interesante verle dominar la estructura a través de una atención constante al fraseo y a la articulación de unas líneas contrapuntísticas que exigen diálogo continuo, y que se desenvuelven en el contratiempo, con enfoques rítmicos y acentuaciones que se enfrentan constantemente a lógica del compás de dos por cuatro…. se mostró impecable con el uso del pedal, un enfoque arriesgado que sin duda habrá llamado la atención de los más puristas. Suponemos, en todo caso, que tal vez un poco menos de su uso habría redundado en una mejor audición de las líneas melódicas del tercer movimiento, que, por vertiginoso, puede producir una cierta confusión melódica..

Tal vez fue este problema de estructura el que se percibió con mayor notoriedad en la Sonata de Schubert, probablemente por su fuerte condición de Fantasía, aunque respete la forma sonata. Es una obra de una riqueza creativa extraordinaria (todos sus entresijos se encuentran profundamente detallados en el programa de mano… 

Variaciones Goldberg por Lang Lang. Ensimismamiento y verdad

Pedro González Mira – 10 septiembre 2020  

… Se trata de  otra de esas obras de Bach que todo el mundo dice conocer pero que nadie conoce en realidad, porque rara vez la escucha de arriba a abajo y de abajo arriba, es decir, en su auténtica totalidad, no como unas variaciones al uso, una necesidad absoluta para comprender toda la grandeza de su excelso contenido musical.. Naturalmente nació para ser interpretada al clave, pero es una de las obras para teclado de Bach que más aman los pianistas. Bueno, los que se hayan atrevido, que tampoco han sido tantos. 

Lang Lang tiene unos dedos prodigiosos…. Nunca se sabe qué puede pasar con él.. ¿Lo ha conseguido con estas Variaciones Goldberg, un proyecto que acaricia desde hace años? La respuesta es no.   

O por mejor decir, ni sí ni no, sino todo lo contrario. Me ha parecido una versión desigual, porque veo en ella no una sino varias versiones; no una manera de apreciar ese todo a que antes me referí sino una serie de piezas muy bien tocadas (siempre, sin excepción), a las que les cuesta formar un mensaje unitario. No llego a comprender si Lang Lang ha querido hacer una versión ‘romántica’, una interpretación que no se olvida de los orígenes, el clave, o una interpretación intemporal. Porque a veces  es lo uno y a veces exactamente lo otro; o lo demás allá.. Otras veces parece que Lang Lang juega a ser Glenn Gould, lanzándose a hondas piscinas sin agua, pero repletas de un rebuscado vacío de ideas..  Pedro González Mira

Teatro Real. Recital Javier Camarena, tenor

Raúl Chamorro Mena – Madrid, 15 enero 2021.

La primera parte del programa -dedicada a la ópera francesa- se abrió con la magnífica obertura de la ópera cómica Zampa ou la fiancée de marbre de Ferdinand Hérold. Justo es aplaudir la programación de este estupendo fragmento de rara escucha, aunque la interpretación de Iván López Reynoso al frente de la orquesta titular del Teatro Real atesoró más entusiasmo que elegancia, con una exposición y articulación más bien borrosas y cierta tendencia al vulgar aparato sonoro. Esta predominancia de lo bandístico y la falta de finura fueron la tónica de las oberturas de La Belle Hélène de Offenbach y Roberto Devereux de Donizetti, mientras la de L’italiana in Algeri de Rossini se benefició de ese brío juvenil de la batuta, que conviene al impulso rítmico y el crescendo rossinianos. Eso sí, es justo resaltar que a diferencia de lo que solía ocurrir antaño en este tipo de recitales, que cuentan con escasez de ensayos, la orquesta del teatro Real sonó aceptablemente, con una cuerda un punto débil, bien es verdad, pero una buena prestación de las maderas, destacando el clarinete solista en la obertura de Zampa y el oboe en el fragmento de Offenbach.

La cavatina «Ah leve toi soleil» de Romeo y Julieta de Gounod puso de relieve a un tenor inseguro, con el sonido sin liberar y nada cómodo en los ascensos, que se resolvieron con apoyo en una nota anterior (portamento di sotto, al objeto de asegurar la nota), sin punta y un tanto forzados. Mejor resultó la aubade de Mylio de la ópera Le roi d’Ys de Lalo escanciada con gusto por el tenor y con un par de ascensos en falsettone, desvaído el primero de ellos, con más timbre y apoyo el segundo. Las dos últimas intervenciones de Camarena en la primera parte correspondieron a ópera francesa de autor italiano, en este caso el genial bergamasco Gaetano Donizetti. En primer lugar, la grand opera Dom Sébastien Roi de Portugal, de la que el tenor mexicano ofreció la espinosa aria «Seul sur la terre», más conocida en su versión italiana «Deserto in terra» interpretada y grabada por eximios tenores incluidos Enrico Caruso y el propio Alfredo Kraus en su disco «The incomparable Alfredo Kraus» registrado por el inigualable tenor canario bien superada la sesentena. Camarena mostró en la exigente pieza, que su registro agudo, una de sus armas genuinas, se iba asentando, aunque sin terminar de ganar esas notas la expansión y el brillo que otrora ostentaron. «Je suis joyeux» –«Allegro io son» en la versión italiana- de la ópera cómica Rita ou le mari battu permitió a Camarena mostrar su tan particular como eficaz bis cómica, plena de desenvoltura y comunicatividad, como puso de relieve en su día en su exitoso debut en el Teatro Real con La fille du regiment del propio Donizetti.

En la segunda parte dedicada a la lírica italiana, concretamente a dos de sus emblemas como son Gioachino Rossini y Gaetano Donizetti, Camarena abordó el aria de Lindoro «Ah come il cor di giubilo» del acto segundo de L’ italiana in Algeri con su indudable estilo belcantista y buen gusto. A continuación, una pieza agudísima y de endiablada agilidad como corresponde al tenor que la estrenó, Giovanni David, la cavatina «S’ella m’è ognor fedele» de Ricciardo e Zoraide, que ya interpretó el tenor mexicano en el Real en su Gala del día 13 de noviembre de 2019 con mejores resultados. Incluso esta vez sólo cantó una estrofa de la cabaletta a diferencia de aquella ocasión en que, además, añadió unas atractivas variaciones (como debe ser) en el da capo.

De tal modo, la fabulosa escena de Ernesto, Introducción orquestal, magnífica, con el  solo de trompeta, recitativo «Povero Ernesto», Aria «Cercherò lontana terra»  y cabaletta (sólo una estrofa) «E se fia che d’altro oggetto», fue bien delineada por el tenor mexicano con buen legato, corrección estilística y un fraseo cuidado, pero al que le falta ese punto de variedad y fantasía para lograr ese abandono que requiere el declamado elegíaco, melancólico, tan Donizettianos. Un buen sobreagudo culminó la cabaletta y provocó una cerrada ovación del público.

Otro fragmento espléndido, fruto de la inagotable inspiración Donizettiana, supuso el punto final del concierto. La gran escena del protagonista de la ópera Roberto Devereux en el tercer acto: Introducción orquestal, igualmente magnífica, Recitativo «Ed ancor la termenda porta», Aria «Come uno spirto angelico» y cabaletta «Bagnato il sen di lagrime». Camarena terminó bien el recital, pues fue su mejor prestación, junto con el aria de Rita, ya que su entrega, concepto de la línea y un fraseo, sin ese punto de gran clase, pero siempre efusivo y comunicativo, se unieron a una emisión más liberada, que ganó brillo.

Recomendamos escuchar la entrevista que le hizo Ricardo de Cala en Maestros Cantores:  Javier Camarena en el Teatro Real de Madrid, el 20/11/21

Cecilia Bartoli, la nueva Norma

Nota al programa La hora azul del 7/05/20 

… En esta versión nueva y neorrealista por primera vez Norma aparece también como una mujer muy enamorada, una mujer pasional, una mujer que ama y una mujer frágil. Esa fragilidad de Norma ofrece una nueva visión del papel”, dice Bartoli.

… Por primera vez los papeles de las dos mujeres han sido asignados como en la obra original: Norma como mezzosoprano y Adalgisa como soprano. En la nueva versión se han utilizado instrumentos de la época de Bellini y todos los manuscritos del compositor. Han hecho un exhaustivo estudio musicológico.

El resultado [de un mezzo Norma] es acreditable y a menudo expresivo, pero artísticamente comprometido … mientras que desde un punto de vista puramente vocal a veces suena difícil. 

Durante generaciones, la «Norma» de Bellini ha sido vista desde el punto de vista de la era del Verismo a principios del siglo XX. Ahora Cecilia Bartoli revela el estilo y el color prerrománticos originales de la ópera al llevar a Norma a sus raíces.

Los personajes principales fueron seleccionados de acuerdo con la elección de colores vocales de Bellini: Bellini escribió Norma para Giuditta Pasta, que cantó muchas partes que hoy se consideran papeles mezzosoprano. Adalgisa fue cantada por Giulia Grisi, una soprano ligera, y Pollione por Domenico Donzelli, que tenía una voz tenor flexible al estilo de Rossini.

Se compiló una nueva edición crítica de música a partir de la partitura de autógrafos y muchas fuentes de manuscritos.

Cecilia Bartoli Norma evoca el estilo y el arte de la legendaria soprano Giuditta Pasta, la heroína original de las óperas. La superestrella italiana aquí continúa su misión de revelar detalles perdidos de expresión y variedad emocional en la música cubierta por el barniz oscuro de las tradiciones de performance posteriores. Norma, a menudo retratada como una sacerdotisa sobrehumana, emerge en el desempeño de Bartoli como una mujer de carne y hueso, dividida entre el deber y el amor.

CD Cecilia Bartoli decepciona con su grabación de ‘Norma’ para DECCA.

Raúl Chamorro Mena – 1 agosto 2013

Ni Norma ni Bellini

Nueva edición discográfica ,efectivamente, maestra y de estremecedora belleza, pero no exactamente prerromántica. Norma combina un claro romanticismo perfectamente asentado con elementos de tragedia clásica de filiación gluckiano-spontiniana, no vivaldiana, que es a lo que suena este disco, en el mejor de los casos, desde el primer segundo de su escucha.

Cecilia Bartoli es una cantante que cuenta con multitud de seguidores, que tiene una innegable personalidad y que ha realizado importantes hallazgos y contribuciones discográficas en un repertorio esencialmente barroco e incluso clasicista. Actualmente, se ha convertido en bastión de esa vis expansiva que tiene el movimiento historicista (cuyos aspectos positivos son indudables en la recuperación del rigor estilístico de algunos repertorios, a pesar de que también ha hecho daño en muchos aspectos), un movimiento que no permite que nadie invada o contamine su territorio con otras visiones distintas, pero, sin embargo, cada vez intenta imponer y propagar sus postulados a otros terrenos, incluido el romanticismo y más allá. «Il dramma per musica deve far piangere, inorridire, morire… cantando» dejó escrito Bellini para la posteridad. Ninguna de esas emociones encontramos en esta grabación.

Bartoli presenta en estos momentos una voz opaca, pobre de armónicos y de escasísimos volumen, sonoridad y proyección, algo no sólo constatable por quien la haya escuchado en vivo. Por cuanto, resulta claramente perceptible en la escucha de la grabación, que el sonido queda encajado, sin brillo ni expansión. Asimismo, abundan fundamentalmente en la zona central y grave, los sonidos guturales, entubados, velados y secos sin el debido apoyo e impostación. Ya desde el recitativo «Sediciosi voci» escuchamos unos acentos amanerados, sin ninguna espontaneidad, ni veracidad dramática, pero también faltos de aulicidad y de grandeza declamatoria. En «Casta diva» no puede negarse el sentido del legato de Bartoli, pero la pobreza de la cavata y la orquestina totalmente en sordina nos recuerda peligrosamente a una cantante de música ligera cuando decide realizar incursiones líricas. Ni rastro de la atmósfera lunar de la pieza.

Toda la coloratura de Norma tiene carácter dramático y expresa bien el sentimiento amoroso (la de la cabaletta «Ah bello a me ritorna!), bien la expresión transcendente, bien la alegría o la ira. Sin embargo, Bartoli ofrece su habitual agilidad vertiginosa de ametralladora, gutural, espasmódica y cabrilleante, que no expresa nada, resultando particularmente grave el naufragio en la agilidad di forza (y en los acentos) que requiere la invectiva «Deh non tremare o perfido» que debe expresar la furia de la protagonista al verse traicionada.

En otros momentos nos encontramos una ridícula y amaneradísima exageración de las consonantes y dobles consonantes como en: «E in Roma obbrobrio avrian, peggior supplizio assai; schiavi d’una matrigna»en el monólogo «dormono entrambi» del acto segundo, totalmente carente de emotividad, fuerza teatral y altura trágica en el declamato. Inanes asimismo, por mucho que la cantante romana busque una expresión alambicada y rebuscadísima (pero poco sentida y aún menos sincera)m piezas como «In mia man alfin tu sei» o el final «Deh non volerli vittime» ausentes del mínimo calor, conmoción y verdad dramática.

En fin, una Norma sin vida, con una expresión prefabricada, calculada y vacía, sin grandeza trágica, que no nos emociona, ni nos cautiva, tampoco con el canto, ni con la pura clase y técnica vocal. Uno de los grandes personajes de la historia de la ópera queda reducido al vehículo de una estrella amanerada, con carencias técnicas, voz y estilo de música antigua, que lo adultera de principio a fin. Que la propaganda del disco afirme que estamos ante la Norma genuina y definitiva, como si las creaciones de Callas, Caballé o Sutherland fueran futesas, no debe producir un ápice de indignación, más bien, sonrojo y una sana sonrisa.

A priori, puede resultar comprensible y hasta loable el intento por despojar a Pollione de los tintes excesivamente heroicos unidos a modos poco afines estilísticamente, conferidos por los tenores spinto tipo Mario del Monaco o Franco Corelli. El papel fue estrenado por Domenico Donzelli, un barítono de gran potencia vocal. Recordemos el episodio que relata Rodolfo Celletti en su volumen «Voce di tenore» en que un tenor contemporáneo falleció al estallarle una vena del cuello por intentar imitar la potencia de uno de los sonidos de Donzelli. Pensara o no en Rubini, la escritura del papel contiene unos requerimientos en centro y grave que no se pueden soslayar, como tampoco que Pollione ama sinceramente a Adalgisa y expresa ese sentimiento de manera poética, elevada, áulica y dolce. En esta grabación, la empresa se ha llevado al extremo como cabía esperar y encontramos un Pollione interpretado por el tenor norteamaricano John Osborn, con unos acentos demasiado blandos y escasamente viriles. El material vocal es demasiado liviano y falto de consistencia, además de lucir un timbre gutural, ingrato y falto de metal, de squillo (particularmente insuficiente, también en cuanto a  expresión, en la cabaletta «Me protegge, me difende»). A pesar de ello, es un cantante musical y logra una asumible adecuación estilística con un fraseo cuidado y algunos acentos eficaces en las referidas partes de expresión amorosa y canto dolce.

Seguramente, con el objetivo de que no hiciera sombra alguna a la protagonista, se ha sacado de sabe Dios dónde a Sumi Jo para el papel de Adalgisa, ofrecido lógicamente, en la versión original para soprano. La cantante coreana que siempre fue un sopranino stridulino de vocecilla mínima, agudos chillones y expresión petulante, ahora es casi una voz fantasma, sin centro, ni graves, ni agudos. Se percibe un timbre totalmente opaco y sin esmalte. Una cantante incapaz de emitir un sonido con mordiente, con una agilidad paupérrima, canto monocorde y mortecino. No se puede hablar de empaste entre las voces de Norma y Adalgisa, simplemente, porque esta última no existe.

El solvente y ya veterano Michele Pertusi como Oroveso ofrece su habitual y cotidiana honradez cumplidora con un timbre y  perceptiblemente impoverito y desgastado. El soporte orquestal a cargo de una minúscula orquesta barroca (La Scintilla) bajo la dirección de Giovanni Antonini se limita a tocar sin vibrato y muy en segundo término, sin vida, sin presencia, sin atmósferas, No en clave prerromántica, más bien antirromántica, más propia de Porpora o Vinci, en las antítesis del melodrama y prácticamente, del género operístico, sin tensión, sin el mínimo sentido teatral ni narrativo. Momentos como el coro «Guerra, guerra!» del acto segundo resultan paródicos y ese gran final de exultante romanticismo (no sé si alguien en el mundo podría dudarlo), queda tristemente desnaturalizado, caído y sin asomo del hermoso y sobrecogedor clímax que previó el genio de Catania.


Notas

1. EDUARDO LIRA ESPEJO

Eduardo Lira Espejo (Chile, 16 de abril de 1911 – Caracas 28 de julio de 1980)

En su país natal estudió música, trabajó en la radio y escribió artículos de índole musical. Llegó a Venezuela en 1940.

El músico, docente y escritor ejerció los siguientes cargos: Secretario General del Ateneo de Caracas; Asesor musical de Radio Nacional de Venezuela, RNV; primer director general del Instituto Nacional de la Cultura y Bellas Artes, INCIBA, luego conocido como Corporación Nacional de la Cultura, CONAC; y presidente de la Sociedad Venezolana de Música Contemporánea. Articulista en el Diario El Nacional; y autor de  varios libros, uno del músico guatireño Vicente Emilio Sojo (1887-1974) y otro de la pianista caraqueña Teresa Carreño (1853-1917).

2. Sentido homenaje

Este libro lo leímos en The New York Public Library for the Perfoming Arts , Lincoln Center Plaza, entrada de la 111 Amsterdam Ave (10th Ave) entre 64W St  y 65W St). No pudimos hacer fotocopias por lo que copiamos las definiciones, para completarlas en internet. Deben existir ejemplares en la Biblioteca Nacional de Caracas o en alguna de las bibliotecas de las escuelas o conservatorios de música.

Términos y frases comunes

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Forjadores de Progreso: Emilia de Zanders

23 de octubre de 2021 por Amanda Saldivia

La profesora Emilia de Zanders inmigrante austríaca llegó a Altagracia de Orituco en el año 1956 y se integró a esta comunidad para dejarnos aportes significativos, entre ellos la música del himno de esta población guariqueña.

Como tantos inmigrantes europeos a la familia Zanders le tocó el momento de decidir emigrar, luego de la segunda guerra mundial. Arminio Zanders era ingeniero civil, nacido en Riga, Letonia, y estaba casado con Emilia Wierer natural de Salzburgo, Austria, donde habitaban junto a su pequeño hijo Percy. Ambos dominaban seis idiomas. Emilia, estudió música en el Mozarteum, era pedagoga, directora de coros, ejecutaba la flauta, el violín, había fundado y dirigía un grupo folklórico.

Llegaron a Puerto Cabello el 2 de septiembre de 1947, para luego trasladarlos hasta el Campo de Inmigrantes El Trompillo en el estado Carabobo, el cual estaba a medio construir, situación que le permitió a Arminio su primer empleo y a Emilia percibir ingresos como traductora. Al año siguiente nació su hijo Roque.

De Carabobo, Arminio Zanders pasó directamente a trabajar en el Ministerio de Obras Públicas en Caracas. Comenzaba la transformación hacia una ciudad más moderna, pero como familia estudiaron la posibilidad de salir de la ciudad e instalarse en el interior. Un día Arminio llegó al apartamento y dijo: he encontrado un sitio ideal. Ese era Altagracia de Orituco, pueblo guariqueño que visitó para inspeccionar la construcción del grupo escolar José Ramón Camejo.

Aquí la familia Zanders echó raíces. La mudanza fue el 31 de julio de 1956, directo a la pequeña extensión que habían comprado y fue bautizada con el nombre de San Roque.

Mientras Arminio seguía de viaje como inspector del MOP, la profesora Emilia de Zanders, fue rápidamente llamada para que se incorporara a trabajar en el liceo Ramón Buenahora, porque necesitan un profesor de inglés. Desde ese momento comenzó a destacarse por su carisma y por el trabajo más allá de las aulas. Fundó el coro del liceo, el grupo de danzas, daba clases de ballet y creó un grupo teatral en la escuela de normalistas donde también fue llamada a trabajar.

Cuando fue inaugurado el embalse Guanapito, ella tuvo la oportunidad de tomar el violín para interpretar Sombra en los Médanos, en la recepción que le tenían al presidente Rómulo Betancourt en el hotel Guatopo. Luego de la presentación fue llamada a la mesa donde estaba el presidente y su comitiva, entre ellos el Ministro de Obras Públicas Leopoldo Sucre Figarella, jefe de su esposo.

Porque su carisma la proyectó más allá de las aulas, porque se distinguió como radioaficionado certificada, porque fue parte importante en la organización de los actos con motivo del Tricentenario de Altagracia, porque la colaboración para una revista alemana la llevó a publicar el libro Memorias de una Inmigrante, que nos permitió contar parte de su historia, porque en nuestra tierra la recordamos todos los días al escuchar el Himno de Altagracia, cuya música le pertenece, la profesora Emilia de Zanders forma parte de Forjadores de Progreso.

Camille SAINT-SÄENS. A 100 años de su fallecimiento

Un verdadero hombre del Renacimiento, Reidar era un serio estudioso de la música clásica. Durante nueve años fue un popular locutor de fin de semana para KUAT FM, la estación de radio de música clásica de Tucson. Como mecenas apasionado de las artes, disfrutaba especialmente de la Orquesta Sinfónica de Tucson y de asistir a conciertos de orquesta dondequiera que sus viajes lo llevaran en el mundo. De acuerdo con los deseos de Reidar, no habrá servicio, pero se pueden hacer contribuciones a la Orquesta Sinfónica de Tucson o la Sociedad Protectora de Animales del Sur de Arizona.

Saint-Saëns' Third Symphony, “With Organ”: Scaling the Summit – The  Listeners' Club

Camille Saint-Saëns

París, 9 de octubre de 1835 – Argel, 16 de diciembre de 1921

Escribir esta reseña me retrotrae a mis inicios de oyente de música “clásica”, cuando combinaba mis escuchas del canal clásico de Radio Nacional de Venezuela con las visitas a la Biblioteca Nacional, en su sede entre las esquinas de San Francisco y La Bolsa, donde leíamos biografías de músicos y música en general  uno de cuyos tesoros es Cómo escuchar un concierto, de Jorge D’ Urbano (editorial Atlántida 4ta. edición, 1959, 242 páginas), que años despuês me volvió a facilitar Pololo.

Para preparar esta semblanza de Camille Saint-Saëns usamos Wikipedia, entre otras ayudas. Todavía se discute la obra del compositor (ver el blog Foroclasico). En el curso de Pololo sobre el poema sinfónico, escuchamos algunos de los compuestos por Saint-Saëns.

Recomendamos escuchar en el Canal Clásico de RNE :

Sinfonía de la mañana El retiro de Saint-Saëns, del 2/12/2021 por Martin Llade.

Temas de música. 8 programas de Arnold Febre, del 30/5/al 27/06/2021.

Grandes ciclos, del 1/10 al 24/12/2021, 58 programas de María del Ser.

Música y significado por Luis Ángel de Benito: La 3ª Sinfonía de Saint-Saëns 17/04/2011 

Gran Repertorio. Saint-Säens. Carnaval de los animales, 10/03/2019 y Danza macabra 15/08/21 presentado por Daniel Quirós. 

Solo piano. De Bach a Offenbach: Concierto nº 2 de Saint Saens, 13/09/20 Según Miriam Bastos la obra  comienza citando a J. S. Bach  y termina con Offenbach. 

Saint-Saëns fue un intelectual multifacético. Desde pequeño se dedicó al estudio de la geología, la arqueología, la botánica y la entomología, específicamente la rama de los lepidópteros. Fue también un excelente matemático. Además de la actividad musical como compositor, intérprete y crítico, se dedicó a las más variadas disciplinas, se entretuvo en discusiones con los mejores científicos europeos y escribió doctos artículos sobre acústica, ciencias ocultas, escenografía teatral en la Roma Antigua e instrumentos antiguos. Fue miembro de la Sociedad Astronómica de Francia, poseía un telescopio y organizaba sus conciertos de tal modo que coincidieran con algunos acontecimientos astronómicos (como eclipses solares). Asimismo escribió una obra filosófica, Problemas y misterios, un volumen de poesía, Rimes familières, y la comedia La crampe des écrivains.  La larga vida de Camille Saint-Saëns atravesó todo el período romántico; fue uno de los protagonistas de la segunda fase de este movimiento y asistió a su declive en pleno siglo XX. Fue un incansable viajero que conoció casi toda Europa, Escandinavia, América del Sur —Argentina y Uruguay-, la isla de Ceilán (en el sur de la India), Saigón (en Indochina) y el Lejano Oriente.

Entre 1860 y 1917 escribió música para la escena. En 1861 conoció a Richard Wagner cuando actuaba como pianista en la Ópera de París en una presentación de Tannhäuser. Saint-Saëns defendió con ahínco su música — en especial Tannhäuser y Lohengrin—, y también la de Schumann, contra la opinión generalizada de la Sociedad del Conservatorio.

En 1873 organizó y dirigió en París un concierto dedicado exclusivamente a obras de Liszt, y fue el primero en estrenar en Francia sus Poemas sinfónicos. En 1871, fue el primer compositor francés en escribir uno: La rueca de Onfalia. Más tarde le siguieron otros poemas: Phaéton (1873), La danza macabra (1874) y La juventud de Hércules (1877).

Hay que recordar sus largas estancias en Gran Canaria Camille Saint-Saëns. En su primera recalada (diciembre de 1889 a abril de 1890 de 1890) llega de incógnito y se ofrece para tocar los timbales en la Orquesta Filarmónica, aunque pronto es descubierto debido a sus conocimientos de música y gracias a la prensa que publicó una foto suya, muy preocupados por su desaparición. Constancia de su total  integración en la vida social y cultural de Gran Canaria, en sus siete viajes, es que en cada uno ellos estrenó sus piezas para piano como el Vals Canariote y Campanas de Las Palmas; compuso Déjanire, una monumental obra que exige no menos de 200 cantantes, 18 arpas, 25 trompetas y más de 100 instrumentistas de cuerda. Inauguró el órgano de los claretianos, tocó el órgano de la Catedral, estrenó su Sonata de violín y piano, acompañando al gran violinista grancanario José de Avellaneda; realizó varios conciertos a beneficio del Hospital de San José y de la Filarmónica, donde se hizo acreedor al reconocimiento de la entidad, que le nombró Presidente de Honor; también el Ayuntamiento le otorgó el título de Hijo Adoptivo de Las Palmas de Gran Canaria. Sociedad Filarmónica de Las Palmas de Gran Canaria.

Como recoge Nicolás Díaz-Saavedra (www.revistacanarii.com)  Saint-Saëns se sentía feliz en Las Palmas de Gran Canaria; el propio músico escribe a un amigo: 

«He encontrado de nuevo la dulzura del aire, las pequeñas casas rojas, azules, amarillas, que uno diría están hechas para ser alineadas por niños en una mesa, las chicas guapas con faldas claras, la cabeza y el pecho cubiertos por la virginal mantilla de lana blanca, fina y ligera, ¡ah la tranquilidad, la divina tranquilidad! Me han acogido con toda cordialidad, verdaderamente conmovedor por su sinceridad evidente».

En el invierno de 1891 estuvo en Ceilán (actual Sri Lanka), y allí revisó su ópera  Proserpina. Volvió a Egipto y encontró El Cairo muy placentero, permaneció allí una larga temporada y escribió África, una fantasía para piano. A causa de sus giras de concierto, viajaba frecuentemente y comenzó a escribir una serie de artículos de recuerdos para La Revue bleue. Conoció casi toda Europa, Escandinavia, América del Sur – Argentina y Uruguay-, la isla de Ceilán (en el sur de la India), Saigón (en Indochina) y el Lejano Oriente.

A partir de 1894, supervisó la edición completa de las obras de Jean-Philippe Rameau para la editorial Durand. 

En la inauguración de la Exposición Universal de París (1900) se estrenó Le feu céleste (El fuego celeste), una cantata que festeja la electricidad y que muestra el interés que Saint-Saëns, con 65 años, aún conservaba por todas las cosas que sucedían a su alrededor, y en especial, por los avances científicos.

El 8 de febrero de 1903, Sarah Bernhardt bailó Andromaque, ballet con música que ella le solicitara. En 1905 Saint-Saëns permitió al coreógrafo ruso Michel Fokine usar Le cygne (El cisne de El carnaval de los animales) para el espectáculo de Anna Pávlova.  La muerte del cisne, sería el comienzo de la carrera de la bailarina y uno de sus más afamados ballets.

Saint-Saëns estuvo dos veces en el Río de la Plata. En 1904, invitado por el gobierno, dio una serie de conciertos de órgano en la Iglesia de la Merced (Buenos Aires) y audiciones de música de cámara, con un inmenso éxito, en el porteño Teatro Odeón, en los teatros Rivera Indarte y Argentino (ambos de la ciudad de Córdoba) y en el Palacio de la Música de Montevideo. De su paso por la capital uruguaya ha quedado como insólito recuerdo el manuscrito de un himno compuesto por encargo del Partido Colorado. Doce años más tarde,entre mayo y junio de 1916 dirigió en el Teatro Colón las seis primeras representaciones en francés de Sansón y Dalila y, en un concierto celebrado el 7 de julio, el primer acto de la misma ópera, el poema sinfónico La juventud de Hércules (1877), la música de escena para el drama de Brieux, La fe (1909), y fragmentos de su ópera Enrique VIII (1883). 

El compositor Arturo Luzzatti narra cómo, en plena guerra mundial y con todas las precauciones del caso (ensayos de salvamento, etc.), él viajó desde Génova en el vapor Tomaso di Savoia junto con el Saint-Saëns y el elenco de Sansón y Dalila  (la mezzosoprano Jacqueline Royer, el tenor Lafitte y el bajo Marcel Journet), así como Titta Ruffo, Ninón Vallin, Armand Crabbé, Rosa Raisa y otras luminarias de la lírica que intervendrían en la temporada del Colón.

En 1908, fue el primer compositor de renombre en escribir para el cine. Compuso la música para L’assassinat du duc de Guise (El asesinato del duque de Guisa), película de André Calmettes y de Charles Le Bargy, que hoy se cita sólo por la música.

En 1908, Saint-Saëns visitó los Estados Unidos para ofrecer recitales en las ciudades más importantes. En vísperas de la Primera Guerra Mundial compone el oratorio The Promised Land para ser interpretado en la Catedral de Gloucester. El conflicto bélico no evitó que Saint-Saëns retornase a los EEUU con motivo de la Exposición de San Francisco, ciudad en donde compuso Cyprès et Lauriers para celebrar la victoria de los aliados. A su regreso de tierras americanas, Saint-Saëns viajó hasta Argelia y luego a Grecia, donde dirigió algunos festivales al pie de la Acrópolis.  

Saint-Saëns que inició su carrera de compositor como un innovador y  personificación de la modernidad artística en las décadas de 1850 y 1860, se transformó en un personaje reaccionario; es sabido que el 29 de mayo de 1913 abandonó la sala donde se estrenaba La consagración de la primavera, de Ígor Stravinski, enfurecido, por el uso innovador del fagot (según él, inapropiado) en los compases iniciales de la obra.

Sus interpretaciones de Mozart provocaron la emoción de Marcel Proust, quien lo admiró y siguiendo los consejos de su amigo Reynaldo Hahn,  haría de él el personaje de Vinteuil en su obra Un amor de Swann  publicada en 1913.

Saint-Saëns parte para Argel en 1921 buscando el calor que tanto le beneficiaba. Allí falleció víctima de sus afecciones pulmonares a los 86 años, en el Hôtel de l’Oasis, de Argel, en un día que pasó apaciblemente y en el que trabajó un poco e incluso cantó algunas arias de Verdi. Sus restos mortales se trasladaron a París.

Obras más conocidas

De sus 12 óperas el aria “Mon coeur s’ouvre a ta voix.”

De sus 5 conciertos para piano, el No. 2 en sol menor, Op. 22 (Ver en Youtube  

RTVE Orchestra  Soloist Alexandеr Malofeev  Conductor George Pehlivanian 

Madrid, Teatro Monumental Temporada 2020-2021, del dia 23/10/2020)

Oberturas y otras obras orquestales Introducción y rondó caprichoso Op. 22, Bacanal de Samson y Dalila Op 47.

De los 2 conciertos para violoncelo el No.1 mas melódico y el No.2 mas técnico.  

De sus 5 sinfonías, la No. 3 para órgano

De los 3 conciertos para violín el No. 3

De obras para solista y orquesta, El carnaval de los animales

Menos conocidas

Un Réquiem, sus obras de cámara y música coral. En RNE Clásica en su programa Armonías vocales, Javier  Corcuera  presentó el 11/12/2021 algunas piezas corales. 

GUĺA DE  ESCUCHA

Saint-Saëns  Concierto N° 2 para piano y orquesta en sol menor, Opus 22

La obra tiene tres movimientos y presenta la singularidad de que el movimiento lento es el primero y no el segundo.

Andante sostenuto:  Larga introducción del piano solo con reminiscencias barrocas. La orquesta hace su aparición en el minuto 1:29 con sonoros acordes; luego el piano canta el tranquilo y melancólico primer tema (2:03); se inicia un diálogo con la orquesta. Un segundo tema aparece en 4:05, presentado por el piano y la orquesta. En 8:10 el solista inicia una larga cadenza hasta que en 10:38 se incorpora la orquesta, acompañando al piano de un modo acallado y misterioso para, inesperadamente, avanzar hacia un clímax en 12:42. Dos secos acordes en fortissimo cierran el movimiento.

Allegro scherzando: 13:06  Como ya se dijo, en vez del típico adagio, como segundo movimiento tenemos un scherzo. En la tonalidad de mi bemol, los dos temas que lo conforman son alegres e ingeniosos. Primer tema: 13:10. Rapidísimas escalas octavadas del piano conducen al segundo tema, sin más preámbulos, en 14:20. Se retoma el primer tema en 15:30, ahora en tonalidad menor. Primer y segundo tema se alternan antes de conducir a un cierre sencillo, parco y elegante.

Presto: 19:34  La pieza vuelve a la tonalidad inicial, sol menor. El movimiento es enteramente una frenética tarantela. Terriblemente rápido, termina con un tumultuoso finale arpegiado de piano y orquesta. No caben dudas de que Saint-Saëns sabía cómo darle término a un concierto y, como dijo Berlioz, debió haber sido además un pianista fulminante.

La versión es de Arthur Rubinstein acompañado por la London Symphony Orchestra dirigida por Pierre Boulez.

Nabucco por Ramón Gener en el Palaus de les Arts Reina Sofia

Diciembre y Navidad están asociados al recuerdo de Pololo, a las celebraciones en los cursos y en su apartamento, al intercambio de regalos y de las sabrosuras con que los participantes contribuimos a la alegría y realce de las celebraciones. 

Entre los muchos recuerdos imborrables y siempre  presentes, el Va Pensiero que más de una vez como participantes de sus cursos cantamos con él. Por eso no dudamos en elaborar como contribución a este blog, el Nabucco que presentó Ramon Gener en el Palacio de las Artes Reina Sofia, en Valencia, en tres segmentos: El mundo político de Verdi, Nabucco y la vida personal de Verdi, Va pensiero.

Cuando recuperemos la democracia, en la programación del Teatro Teresa Carreño no deben faltar ni Nabucco ni Fidelio.

El mundo político de Verdi

Napoleón ha sido derrotado. El congreso de Viena restituye el antiguo régimen. Italia lo es desde 1861 al independizarse del imperio austro-húngaro. 

Nabucco y la vida personal de Verdi

Verdi se sentía “solo, perduto, abbandonato” cuando Merelli le ofrece un libreto que no gustó a Otto Nicolai. Verdi le daba a cambio el libreto de El proscrito, porque no quería componer más. Y como el mismo Verdi narra en sus cartas, el libreto se abrió en una parte que le recordó el Salmo 137 de las lamentaciones de Jeremías (escuchar en RNE Canal Clásico Sinfonía de la mañana del 6/12/2021 el padre de Bernstein, dedicado a la Sinfonía No.1 Las lamentaciones de Jeremias).

Le recordaba una composición temprana que Margherita cantó en el coro de  Busseto, y cuando juntos asistieron a la Scala de Milan a ver un ballet. 

Su segunda esposa interpretó la primera Abigaille.

Va pensiero

Ramón explica musicalmente el coro de Va pensiero. Como dice el maestro Mutti, “la música de Verdi es siempre científica”. 

La introducción comienza en piano, unos a otros se van llamando los prisioneros. Se acercan sin hacer ruido, sienten el amor patriótico que no pueden expresar. Todos cantan al unísono una misma melodía. Las trompas doblan las voces y la frase que construye Verdi es maravillosa.

La sol fa sostenido y cuatro frases dan la tensión para los que saben y no saben de música. Si entras en fa que es una de las notas del acorde y termina en fa. Se vuelve a repetir con las trompas doblando las voces. Volvemos a empezar Oh mi patria. Exposición del tema, que todos lo han captado. Cuando cantan el Arpa de los poetas, todos tienen clara la melodía. Entonces se dividen las voces. El arpa tiene 6 cuerdas, y las voces se abren, cada una canta su parte. De golpe y en  piano, por qué estás callada, hablan como un pueblo, fuerte, y se vuelven a desdoblar las voces, vuelven a cantar en piano cuando hablan del tiempo que fue. Todo se para, y todos recuerdan el arpa, se oye un piccolo que hace el tema, que es el arpa del rey David en el sentido semántico del compositor, “lo científico”, es la intención del compositor. Entonces Verdi vuelve con  Oh mi patria en una escala cromática ascendente. Cuando vuelve el gran momento, como todos sienten la melodía ya no se rerquiere que las trompas doblen las voces, y Verdi pone un poquitín de sal y pimienta Danos la fuerza que nos infunda virtud en el sufrir.

Comentarios en Opera Nostra

Nabucco (y V) CORO: Va pensiero sull’alli dorate

En Nabucco, el Coro es un personaje más, y uno de los más importantes. El mejor exponente del Coro es el famosísimo Va pensiero, estructurado en 4 cuartetos de versos novenarios (de nueve sílabas), como ya hemos explicado en otro post de esta serie.

La estructura musical de estos cuartetos es idéntica a la que el compositor italiano Dallapicola ha señalado como típica para la tradición italiana de cuartetos de versos: en el primer verso del cuarteto se define el «ambiente» del poema; en el segundo, se elabora o amplifica; pero, en palabras del mismo Dallapicola: el crescendo emocional se encuentra siempre en el tercer verso y puede alcanzarse por una excitación rítmica, por medio de una sorpresa de índole armónica o por el empuje de la voz hacia los agudos. Es bastante frecuente que el resultado se consiga con la adición de dos, o incluso tres, de esos elementos; en algunos casos se junta un cuarto elemento, a saber, algo completamente inesperado desde el punto de vista instrumental.  último, en el cuarto verso, la tensión se alivia y se lleva a su conclusión mediante la repetición de ideas y elementos característicos del primer verso.

Pues bien, en Va pensiero Verdi utiliza el mismo esquema en las unidades superiores, es decir en los cuartetos, aplicándoles a cada uno de ellos lo que correspondería a cada uno de los cuatro versos de cada cuarteto:

En el primer cuarteto, en la tonalidad de fa sostenido mayor, establece admirablemente el «ambiente emocional».

En el segundo algo empieza a moverse, con un ligero cambio de tonalidad y en el tercer verso de ese segundo cuarteto (¡Oh, mía patria, sì bella e perduta!) más tensión con la repetición del principio de la melodía.

Con el tercer cuarteto llega la cumbre emocional: las voces ya no cantan al unísono, sino que se dividen para formar acordes, la melodía llega a su punto más elevado, la tonalidad se aleja de la principal, se añaden los instrumentos de viento, el conjunto se expresa en una intensidad forte, en el primer verso, y fortissimo en el tercero, con pianissimo en los versos segundo y cuarto.

En el último cuarteto volvemos al pianissimo y a un acompañamiento más ligero.

Todo esto ocurre porque Verdi utiliza la masa coral no como un conjunto polifónico de voces heterogéneo sino, al contrario, como un grupo de voces que canta al unísono una gran línea melódica.

En resumen, es una organización mucho más sencilla que la de los coros que eran usuales en la época. Pero su eficacia expresiva no necesita mayor comentario.

La verdadera naturaleza de este coro fue bien comprendida por alguien que, sin duda, entendía de estas cosas: Rossini, cuando definió el Va pensiero  exactamente con una  gran aria para sopranos, contraltos, tenores y bajos.

RECOMENDACIONES

Ver en YouTube:

La entrevista que le hizo a Ramon, Óscar Álvarez, el 23 de septiembre de 2020, en su espacio de facebook live.

RAMÓN GENER- El amor te hará inmortal | AULA DE CULTURA
UNIR | La Universidad en Internet

Ramón Gener, autor de Si Beethoven pudiera escucharme  llega al Aula de Cultura de UNIR y Diario La Rioja para hablar al público de sentimientos, música y lecciones de vida, consejos enriquecedores que Gener ha plasmado en su nuevo libro El amor te hará inmortal.

Maurice Ravel a 146 años de su nacimiento

Compositor francés (1875-1937), nació en el País Vasco francés. Estilísticamente se le considera impresionista. 

Artista riguroso y preciso (para Stravinski El más perfecto relojero de todos los compositores. Stravinsky confirmó que Ravel asistió al ensayo general de la Consagración de la Primavera y fue la única persona que comprendió inmediatamente la música). Obsesionado por la perfección formal y técnica de su creación aunque de extraordinaria fantasía y con una capacidad única para tratar el color instrumental. El timbre, cualidad que se aprecia de manera especial en su producción destinada a la orquesta, como su Rapsodia española, La valse o su paradigmático Bólero, un auténtico ejercicio de virtuosismo orquestal por la forma en que combina los diferentes instrumentos, desde el sutil pianissimo del inicio hasta el fortissimo final. Su música de cámara y la escrita para el piano participan también de estas características.

En el verano de 1933, Ravel comenzó a presentar los síntomas de una enfermedad neurológica que lo condenaría al silencio en los últimos cuatro años de su vida. Desórdenes de la escritura, de la motricidad y el lenguaje fueron sus principales manifestaciones, mientras que su inteligencia se mantenía perfectamente y seguía pensando en su música, sin poder ya más escribir o tocar una sola nota. 

A lo largo de su vida, Ravel llevó su amor por la literatura. Le encantaba leer las obras de sus contemporáneos como Paul Verlaine. El primer trabajo conocido de Ravel fue «The Great Black Dream» basado en el trabajo de Verlaine. Por supuesto, Ravel fue influenciado por Baudelaire y Mallarmé, y el compositor puso música a algunas de sus creaciones. También leyó los grandes clásicos: Racine, Cornelli y, por supuesto, Molière. Entre los literatos extranjeros, admiraba especialmente a Edgar Allan Poe. Durante una exitosa gira de 1928 por Norteamérica, Ravel le dijo al New York Times que su «mejor maestro en composición era Edgar Allan Poe». [De Poe a Ravel, pasando por Baudelaire.  José Mansergas, Archivo de Art Valenciano, Vol., XCII, 2011. Se trata acerca de la influencia de Edgar Allan Poe sobre Maurice Ravel, a través del estudio comparado de utilización de argumentos y procesos comunes, en el contexto del movimiento simbolista, según referencias a la figura mediadora de Baudelaire]

Debido al número obras para piano que Ravel paso a la orquesta tenemos la oportunidad de ver cómo funcionaba su mente de compositor. Por ejemplo, Ma mère l’Oye (Mi Madre, La Oca), compuesta originalmente como una suite de cinco movimientos para dúo  de  piano. Al año siguiente, lo orquestó y luego lo convirtió en un ballet añadiendo dos movimientos y algunos interludios, para un total de once secciones. Esta es una música delicada y exquisita, que brilla por su imaginación.

Como  ejemplo de las coloridas piezas con sabor español, la  Alborada del gracioso. Comenzó en 1905 como una de un conjunto de cinco piano piezas que él llamó Miroirs (Espejos). Trece años más tarde, la transcribió para orquesta.

Con increíble cuidado e imaginación en el uso de la paleta orquestal, Ravel sacó los colores ideales para cada parte de la suite para piano de Modest Mussorgsky Cuadros de una exposición.

Daphnis y Chloé fue compuesta como un ballet en tres escenas para gran orquesta y coro sin palabras. Esto es lo último en música exuberante, caleidoscópicamente colorida, y finalmente orgásmica. Ravel extrajo dos suites del ballet; la segunda – básicamente la segunda mitad de la original – le da las partes más jugosas y es la más frecuentemente interpretada.

El famoso Boléro muestra el perfeccionismo de Ravel y su insuperable habilidad para la orquestación. Compuesta originalmente como un ballet, la música es simplemente dos melodías similares alternando repetidamente sobre un ritmo de inalterable de la percusión. No hay ningún desarrollo en absoluto; lo que se nota es un desfile de colores intrigantes a medida que las melodías pasan de un instrumento a otro o grupo de instrumentos y el inexorable aumento de muy suave a muy fuerte.

Nos hayamos dado cuenta o no, conocemos la música de Maurice Ravel. Muchas películas las utilizan en su banda sonora, al respecto el concertista y musicólogo Antonio Soria [www.melomanodigital.com] dice:

                                     “Al salir de la tormenta, tu vida nunca volverá a ser la misma”.

Así termina uno de los tráileres oficiales en español de Biutiful (2010) film de Alejandro González Iñárritu.

Utilizo este título y esta frase para comenzar por tres razones: primero, lo apropiado de la palabra inglesa beautiful a que hace referencia como adjetivo a la preciosa partitura de hoy; segundo, porque quien figura como autor de la música del film (Gustavo Santaolalla) utilizó el segundo movimiento del Concierto en un momento clave de la película; y, tercero, por lo mesiánico, para bien o para mal, de la rotunda frase con que finaliza el tráiler, ya que conocer el Concierto en sol de Ravel supone un antes y un después para cualquier sensibilidad.

Si algo podemos aprender de los momentos clave de la vida es que el buen uso del tiempo es lo que puede marcar la diferencia entre aprovecharlo o no. Les aseguro que disfrutar del Concierto en sol de Ravel es una maravillosa forma de aprovechar el tiempo para nuestra salud, no solo física y mental, sino la del alma. Como decía Platón: ‘…la música es para el alma lo que la gimnasia para el cuerpo’, o Edgar Alan Poe, algo así: ‘…es a través de la música como el alma mejor se aproxima, cuando le inspira el sentimiento poético, a su objetivo: la creación de la belleza sobrenatural’ 

Parafraseando la visión de Biutiful, el Andante del Concierto es algo sobrenatural, y así se utiliza en un momento clave de la película. 

Como pianista que conozco la obra desde dentro, aseguro que es una obra maestra del pianismo francés, desde la primera hasta la última nota. ….

Desde el latigazo inicial, un trepidante diseño bitonal en la tónica, con la izquierda un semitono más bajo, acompaña el admirable solo de la trompeta. Una de las maravillas de este concierto es que el piano solista es nada fácil, bien virtuosístico y gratificante, y también los solistas de la orquesta se lucen en multitud de instantes mágicos de sonoridad evocadora. El primer tema que expone el piano, allá por el compás 42 (en fa sostenido menor) es subyugante, repleto de sensualidad morisca en mezcolanza con un brillante pero sereno diseño pentatónico que se desliza por la tesitura más aguda… con un sentido rítmico que a partir del primer movimiento(compás 106) presenta un ingenioso y seductor humor, alcanzando cotas de dinámica no tan frecuentes en Ravel, como las ‘fff‘ del compás 138, que enseguida contrasta con un repentino ‘p‘ profundo lleno de ritmo y vigor. Música que trasciende fronteras… ya se ve la estatua de Colmar (la de la liberté) con la presencia del estilo jazzístico que tanto admiraba Gershwin… o la genialidad de la cadencia del primer movimiento, donde los trinos de la mano derecha se enlazan cromáticamente imitando a aquel instrumento parisino callejero, la scie musicale (sierra tocada con un arco). Los sonidos del arpa, de toda la orquesta, hasta que el tremulante final del primer tiempo Allegramente cierra con la rotunda escala de sol a sol mezclando mayores, menores y alterados. Todos presentes.

El segundo movimiento, de belleza inefable, comienza a piano solo en una larga melodía en ¾ hemiólico más que genial (como diría Richter). Todo lo que contiene esta música es inexpresable con palabras (o haría falta mucho más espacio del disponible aquí, y un estilo literario capaz de engarzar con la sensibilidad más sublime). Llegar al Presto tercer movimiento es una fiesta, un derroche de virtuosismo sonoro por cantidad y calidad de notas, jugando con quintas, acordes, notas repetidas, arpegios, escalas cromáticas… una tonelada de recursos eficaces que, aunque Ravel propuso a Long terminarlo con trinos y en ‘pp‘, …y sorpresa… al final una estupenda escala cromática desplegada en octavas con las dos manos y siete compases con anacrusa en perfecto unísono de orquesta y solista, llegando, de forma rotunda, a lo más profundo del piano (en el bajo hace un la con un sol porque ya el teclado se acabó).”

En la música de Ravel  reconocemos:

• Una precisión bien ajustada. Para él, cada problema musical tenía una solución perfecta.

• La influencia de los compositores rusos (Rimsky-Korsakov, Borodin) y franceses (Satie,  Chabrier, Debussy, y Fauré, el maestro de Ravel en el Conservatorio) e incluso el virtuoso Liszt.

• El uso frecuente de modelos históricos, incluyendo formas de danza tradicional y los ritmos y melodías de España.

• Un alto grado de virtuosismo, en particular las piezas para piano.

Para conocer más de la obra de Ravel, escuchar:

(Instrucciones.- www.rtve.es,/alacarta; escoger Radio Clasica. En De la A la Z, colocar el nombre del programa, luego escribir el mes y el año). 

GRANDES CICLOS RAVEL

10/12/2012 75 años sin Ravel – Comenzamos el monográfico dedicado a recordar el 75ª aniversario del fallecimiento de Maurice Ravel con algunas de sus primeras obras: la Serenata grotesca, el Minueto antiguo, los Sites auriculaires y la Sonata póstuma para violín y piano. Escuchamos además algunas de sus primeras canciones: Santa, Balada de la reina muerta de amor, Un gran sueño negro y Canción de Rouet.

11/12/2012 Maurice Ravel – La primera Sheherazade –  Obertura Sheherazade, la primera obra con el personaje oriental como protagonista del catálogo de Ravel y también su primera composición sinfónica. Continuamos con los 2 Epigramas de Clement Marot, la versión para piano de la Pavana para una infanta difunta, y la Cantata Myrrha.

12/12/2012 Cantatas de Roma – Las cantatas Alcyone y Alyssa, dos obras que Ravel escribió para la fase final de las ediciones de 1902 y 1903, respectivamente, del prestigioso Premio de Roma que nunca ganó. Sonaron en versión de la Orquesta del Capitolio de Toulouse bajo la dirección de Michel Plasson.

13/12/2012  Maurice Ravel – Juegos de agua, Cuarteto y Sheherazade La obra que define indiscutiblemente la personalidad de Ravel, los Juegos de agua para piano de 1901. Continuamos con su original Cuarteto de cuerda en Fa Mayor y cerramos el programa con los tres lieder para voz y orquesta sobre poemas de Tristan Klingsor agrupados bajo el título de Sheherazade, que escuchamos en la versión de Janet Baker, la Orquesta New Philharmonia de Londres y John Barbirolli en la dirección.

14/12/2012 Maurice Ravel – Miroirs – La obra principal del quinto capítulo del monográfico Ravel es su ciclo para piano titulado Espejos (Polillas, Pájaros tristes, Una barca sobre el océano, Alborada del gracioso y El valle de las campanas), que escuchamos con Pierre Laurent Aimard. Además, conocimos la Introducción y Allegro para arpa, flauta, clarinete y cuarteto de cuerda con la Academy of Saint Martin in the Fields.

17/12/2012 Maurice Ravel – Sonatina para piano y canciones La encantadora y delicada Sonatina para piano que Ravel escribió entre 1903 y 1905. Después llegaron las canciones de aquella época, populares (5 melodías populares griegas) e irónicas (Historias naturales), entre otras, que escuchamos en las voces de Jessye Norman, Gerald Finley, Elly Ameling, Jose van Dam y Gabriel Bacquier.

18/12/2012 Maurice Ravel – Músicas populares – Una de las obras principales del programa es la Rapsodia española que Ravel concluyó en 1908 inspirándose en el folclore de nuestro país. Continuamos con su obra maestra para piano, Gaspard de la nuit, que escuchamos en versión de Ivo Pogorelich. Para terminar, les ofrecimos el Minueto sobre el nombre de Haydn y una selección de sus Cantos populares.

19/12/2012 Mi madre la oca y Valses nobles y sentimentales – Comenzamos el programa con un fragmento de otra de las obras de inspiración española de Ravel, su comedia musical La hora española, que escuchamos en la versión dirigida por Lorin Maazel. Continuamos con las dos obras principales, ambas con versión pianística y orquestal. Escuchamos la original, para piano 4 manos en el caso de la suite infantil Mi madre la oca, y la de piano solo para los Valses nobles y sentimentales. Cerramos el capítulo con algunas canciones populares armonizadas por nuestro protagonista.

20/12/2012 Maurice Ravel – Daphnis y Chloé –  El ballet Daphnis y Chloé es la partitura más extensa y trabajada del catálogo de Ravel, escrita a petición de los Ballets Rusos de Diaghilev en 1912. Escuchamos sus populares suites de concierto con la Filarmónica de Viena dirigida por Lorin Maazel. Además, conocimos los 3 Poemas de Stéphane Mallarmé con Janet Baker y el Conjunto Melos, así como algunas miniaturas para piano como Monique Haas.

21/12/2012 Maurice Ravel – Trío en la menor – Dos Melodías hebreas interpretadas por Jessye Norman y Dalton Baldwin. La obra principal llegó con el Trío para violín, violonchelo y piano en la menor, partitura de madurez que nos llegó con el Trío Beaux Arts. Para concluir, las 3 Chansons para coro y un fragmento del Carnaval op. 9 de Robert Schumann (original para piano) en orquestación de nuestro protagonista.

24/12/2021 Maurice Ravel – La valse Una obra de homenaje a los amigos caídos en la guerra, Le tombeau de Couperin para piano que escuchamos con Jean-Yves Thibaudet. Como segunda obra principal del programa sonó esa «deconstrucción» del vals vienés, tan típico de las fiestas navideñas, que Ravel plasmó en su poema coreográfico La valse. Lo escuchamos con la Sinfónica de Londres liderada por Claudio Abbado.

25/12/2021 Maurice Ravel – El niño y los sortilegios De un niño y sus juguetes nos hablan Ravel y Colette en la ópera El niño y los sortilegios, de la que escuchamos un fragmento en versión de Simon Rattle, Magdalena Kozena y la Filarmónica de Berlín, entre otros intérpretes. Además, escuchamos la Berceuse sobre el nombre de Gabriel Fauré y la Tzigane para violín y piano, así como las Canciones de Madagascar, entre otras pequeñas piezas de Ravel.

26/12/2012 Maurice Ravel – Concierto para la mano izquierda – La Sonata para violín y piano de Ravel en interpretación de David Oistrakh y Frida Bauer. Continuamos con el Concierto para piano y orquesta en Re Mayor (Concierto para la mano izquierda) que nuestro autor escribió, como otros compositores de su época, para el pianista Paul Wittgenstein. Lo escuchamos con Andrei Gavrilov, la Orquesta Sinfónica de Londres y Simon Rattle en la dirección.

27/12/2012 Maurice Ravel – Ravel: últimas obras – Escuchamos las tres últimas grandes obras de nuestro protagonista. En primer lugar, la versión de la Sinfónica de Londres con Claudio Abbado de su famosísimo Bolero. Continuamos con el Concierto para piano y orquesta en Sol Mayor, que escuchamos en versión de Martha Argerich, la Filarmónica de Berlín y Claudio Abbado. Por último, les ofrecimos las canciones Don Quijote a Dulcinea en la voz de José van Dam. Para terminar, la orquestación de la Sarabande de Pour le piano de Claude Debussy.

28/12/2012 Ravel orquesta a Ravel  Versiones orquestales de las siguientes obras: Mi madre la oca, Pavana para una infanta difunta y Valses nobles y sentimentales.

31/12/2012 Maurice Ravel – Ravel orquesta a Ravel II – Versión orquestal de Le tombeau de Couperin, la Tzigane rapsodia de concierto para violín y el Minueto antiguo. Con Martha Argerich y Nelson Freire recordamos la versión para dos pianos del poema coreográfico La valse.

GRAN REPERTORIO

03/01/2021 RAVEL: La Valse Con las voces de Glenn Gould, Vasily Petrenko y Alan Gilbert.

Versiones: M. Argerich y N. Freire (p.) L. Lortie (p.) Orquesta Sinfónica de Londres. P. Monteux (dir.) Orquesta Filarmónica de Nueva York. L. Bernstein (dir.)

18/12/2019 RAVEL: Mi Madre la Oca -Versiones: D. Ranki y Z. Kocsis (p.)Real Orquesta del Concertgebouw de Ámsterdam. C. M. Giulini (dir.) Orquesta de la Suisse Romande. E. Ansermet (dir.) Orquesta Filarmónica de Berlín. S. Rattle (dir.)

24/02/2019  RAVEL: Daphnis et Chloé – Con las voces de José Luis Pérez de Arteaga, Yannick Nézet-Séguin y Emmanuel Pahud. Versiones: London Symphony Orchestra y Coro de la Royal Opera House. P. Monteux (dir.) Orquesta Filarmónica de Berlín. P. Boulez (dir.) Orquesta Sinfónica y Coro de Montreal. Ch. Dutoit (dir.)

MÚSICA Y SIGNIFICADO

05/05/2017 – RAVEL: Daphnis y Chloé ¡Bienvenidos-as a la obra maestra de Maurice Ravel! ¡Con el Amanecer más sublime de la historia!… La Sinfonía Coreográfica Daphnis y Chloé la compuso en 1912 porque se la pidió Michel Fokine. Es un cuento mágico, un bosque sagrado, una gruta subconsciente, un múuu de los bueyes de Dorcon, una historia de amor por sobre los escollos (incluidos los piratas metimneos), y una alucinación de ninfas pétreas que cobran vida, con la terrible sombra del dios Pan amenazando desde las colinas. Todo hechizado por la orquesta transparente de Ravel. Además suena un coro onírico que no sabemos si canta en sueño o en vigilia (como una atmósfera de Delvaux), pero que se agiganta hasta simbolizar todos los espíritus del bosque, o de la tierra. Atención a esa cuarta/quinta descendente que domina toda la música. Y atención a ese vaivén de dos notas como un sortilegio, que empieza ondulado y se desborda en voluptuosas bacanales. Y atención a la pantomima (Pan-tomima,,,) con el solo de flauta más magistral del repertorio. Acabamos algo pícaros: On a clear day de Burton Lane (1965) que ¿plagia? el Amanecer, y Sleepy Lagoon de Harry James (1941) que ¡plagia! el Amanecer. Felices bosques sagrados.

14/11/2010  Ravel: Trío en La menor 1914: Un zortziko etéreo, lejano, evoca las raíces vascas de Ravel, y sus latidos dominan su memoria, junto con una canción de cuna encantada. Belleza congelada, «corazón en invierno», por este Trío serpentean todos los espíritus, perversos y nobles, de Ravel: en el Pantoum (poema malayo), se contraponen dos temas como dos cabezas de hidra; en el Pasacaille se aleja un nocturno embrujado; y en el Finale se agitan espíritus perversos y brillantes. Un año después Ravel conocería las atrocidades de la Gran Guerra.

SINFONÍA DE LA MAÑANA 

27/01/2021 Debussy y Ravel .Hablamos de la relación entre los dos epígonos del impresionismo musical y su mutua influencia y después José Manuel Sebastián nos habla del pianista islandés Víkingur Ólafsson.

4/5/2020 La valse.  Escuchamos de nuevo el relato sobre «La valse» de Ravel  

17/12/2019 Debussy y Ravel. Escuchamos de nuevo el relato sobre Debussy y Ravel. Los oyentes nos cuentanEscuchamos de nuevo el relato sobre Debussy y Ravel. Los oyentes nos cuentan quién de los dos es su preferido y nos acompaña nuestra colaboradora Marta Vela.

13/11/2018 – Ravel en la guerra – Un relato sobre la vida y obra de los grandes músicos da paso a una selección musical relacionada con el tema, a cargo de Martín Llade, incluyendo la lectura de las redes sociales de la mano de Ana Cortijo.

29/12/2017  Ravel, el mar, Bolero 

Relato de Martín, inma.pacozone.com › wordpress

15/03/2020 El bolero de Ravel (T4 29-12-2017)

20/10/2015 Maurice Ravel – Premio de Roma

VAMOS AL CINE 

19/04/18 Impresionismo II: Ravel, el mar y el cine de aventuras. «El impresionismo está presente en la música para cine desde sus comienzos. Hoy recorremos partituras deudoras del impresionismo de Maurice Ravel. Escucharemos del autor francés Una barca sobre el océano, la Introducción y danza religiosa de Dafnis y Cloe, y una versión jazzística del Bolero. Y las bandas sonoras de Erich W. Korngold para El lobo de mar (Michael Curtiz), la única partitura de Philip Sainton para Moby Dick (John Huston), la de Bernard Herrmann para El fantasma y la señora Muir (Joseph L. Manckievicz) y la música de John Williams para Superman (Richard Donner).»

Biutiful (2010) es una película dirigida y producida por Alejandro González Iñárritu. El título del filme responde objetivamente al modo en que el protagonista entiende que se escribe la palabra del idioma inglés , cuando  su hija le pregunta cómo se escribe la palabra inglesa «Beautiful» para una tarea del colegio. Este le responde algo así como «se escribe así como suena: Biu-tiful». El compositor argentino Gustavo Santaolalla  incluyó en la banda sonora el adagio assai del Concierto para piano en sol de Ravel.

Centenario del nacimiento de  Astor Piazzolla (1921-2021)

Criticado ferozmente por los ortodoxos del tango, cuando el compositor y bandoneonista comenzó a innovar en este ritmo, influenciado por su formación académica en Nueva York y París, así como por el jazz. A los 13 años, fue uno de los bandoneones en la orquesta  de Carlos Gardel. Acompañó al cantante cuando filmó El día que me quieras. Además, tuvo un papel secundario como vendedor de periódicos. 

Con Balada para un loco llegó la popularidad y el éxito para Piazzolla. Después de décadas de incansable trabajo fue reivindicado, y pudo gozar de fama y reconocimiento antes de morir, a los 71 años, en 1992. Se le considera uno de los más grandes músicos argentinos.

De regreso a Buenos Aires  tocó tango tradicional en las orquestas de Miguel Caló, y la mítica de  Aníbal Troilo.  En 1954, con su polémica Sinfonía de Buenos Aires”, ganó una beca que le permitió viajar a París para estudiar con Nadya Boulanger. Ese encuentro fue decisivo en su carrera. Él la recordaba así: “Ella, más que nada, me dio confianza en mí mismo, me hizo ver que yo en el fondo era un tanguero, que lo demás también era importante, pero no era lo mío, era otro yo cerebral, falso. Y entonces todo lo que yo tenía contra el tango se volvió a favor dentro de mí”.

Astor Piazzolla con su maestra Nadia Boulanger

Antes de regresar grabó los temas que anunciaban la revolución: “Prepárense”, “Picasso”, “Imperial”, “Marrón y Azul”, y ya en Buenos Aires convocó a los músicos para integrar el Octeto, que influiría decisivamente en la futura evolución del tango, por sus novedosas transformaciones rítmicas y contrapuntísticas.

«Mi sueño de toda la vida era hacer música y no hacer tango; el tango surge porque soy un hombre de Buenos Aires, y, lógicamente, lo llevo en la sangre», explicó el músico argentino en una de sus últimas visitas a nuestro país. El tanguero es de una secta que nace, vive y muere por el tango, ignorando cualquier otra variante de la cultura. Hace 40 años en Buenos Aires nadie se atrevía a violar esa religión llamada tango, pero la renovación era totalmente necesaria, como lo es en cualquier otra música. Los tangueros nunca han aceptado mi música», explicaba con cierto tono de tristeza superado por el paso de los años. «Creen que soy un loco, pero yo creo que los locos son ellos. Actualmente en Argentina existen dos tangos: uno que se paró en los años cincuenta y el nuestro, que mira hacia adelante».

Estos cinco discos marcaron una época en Argentina y Europa:

Adiós Nonino (1959)

Un álbum marcado por la muerte de su padre, Vicente, cuya noticia le llegó cuando se encontraba de gira por Centroamérica. El título del disco y la canción hace referencia al apodo de éste, Nonino. Compuesta a su regreso a Nueva York, en un momento de profunda tristeza y de angustias económicas, las mismas que le acompañaron durante toda su vida. Fue el tema con el que comenzó su famoso concierto del Teatro Colón en 1983, con el que definió su estilo.

Las cuatro estaciones porteñas (1964-1970)

Consideradas obras maestras, aunque no fueron escritas al mismo tiempo. «Verano Porteño», en 1964; «Otoño Porteño», en 1969; «Primavera Porteña» e «Invierno Porteño», en 1970. Fueron compuestas para el Quinteto Nuevo Tango, una de sus mejores formaciones del bandoneonista, acompañado por violín, piano, guitarra eléctrica y contrabajo.

Libertango (1974)

Fue publicado por primera vez en 1974 en Milán. Él la concibió con una obra instrumental, pero se hizo mundialmente conocida a través de la versión cantada que grabó con Grace Jones en inglés. El director Román Polanski también la utilizó como banda de sonido de su película Frenético (1988).

Años de soledad (1974) 

Grabada  junto al saxofonista Gerry Mulligan, toda una leyenda que acompañó a Miles Davis y Chet Baker. Con el tiempo se convirtió en un clásico del repertorio de Piazzolla y acabó convirtiéndose en una pieza con repercusión mundial.

Oblivion (1984)

Compuesta durante su estancia en Estados Unidos,  llamó la atención de Marco Bellocchio, quien decidió incluirla en la banda sonora de la película Enrico IV.  La obra tuvo una versión cantada con letra de Horacio Ferrery  que fue estrenada por la cantante italiana Milva. 

En la programación del Canal Clásico de Radio Nacional de España:

Sinfonía de la mañana 24/01/2021. Centenario de  Piazzolla. Hablamos con Daniel «Pipi» Piazzolla (nieto de Astor) y Federico Lechner sobre «Piazzollax100» y el centenario del nacimiento del maestro del tango.

Sinfonía de la mañana 28/10/2015 Astor Piazzolla – Adiós Nonino

La dársena  09/03/2021 Patagonia Express Trío rinde tributo a Piazzolla Con motivo del centenario del nacimiento de Astor Piazzolla, el Patagonia Express Trío que lidera su amigo y colaborador Gustavo Beytelmann, presenta su primer proyecto discográfico.

El Patagonia Express Trío es un grupo de cámara de esencia clásica que rinde tributo a sus raíces rioplatenses y está integrado por los hermanos Óscar y Claudio Bohórquez, violín y violonchelo respectivamente, quienes se reúnen con el veterano pianista Gustavo Beytelmann.

Declaraciones de los miembros del Patagonia Express Trío sobre su proyecto artístico y sobre la trascendencia de Astor Piazzolla, el creador del tango de concierto. El pianista y compositor Gustavo Beytelmann comparte sus recuerdos y experiencias vividas durante años de colaboración con Astor Piazzolla, dentro y fuera del escenario, al tiempo que transmite su sabiduría a los hermanos Bohórquez para mantener vivo su legado.

10 películas con música de Astor Piazzolla

1. «Armagedón» de Alain Jessua (1976). Tema: Armagedón

2. «Último tango en París» de Bernardo Bertolucci (1972). La banda sonora es de Gato Barbieri, Piazzolla escribió inicialmente un demo que al final no fue utilizado. El tema inédito es un tango melancólico que muchos hubieran querido se incluyera en el soundrack del filme.

3. «Llueve sobre Santiago» de Helvio Soto (1976). Tema: Presagio (Salvador Allende) Uomo del sud Temas: Salvador Allende Combate en la Fábrica La maison de Monique Bidonville II pleut sur Santiago Jorge adiós

4. «12 Monos» de Terry Gilliam (1995). La obra titulada «Suite Punta del Este» compuesta por Piazzolla para bandoneón y orquesta de cuerdas fue incluida en el soundrack de este largometraje de ciencia-ficción.

5. «Lumiere» de Jeanne Moreau (1975)

6. «Luna de miel» de Nadine Trintignant (1975). Tema: La felure

7. «El exilio de Gardel» de Fernando Solanas (1984).Piazzolla compuso toda la banda sonora de este filme junto con su Quinteto, lo cual lo hizo merecedor del premio «Cesar de Oro» en Francia a la mejor música de película.

8. «Henry IV» de Marco Bellocchio.Tema: Oblivion

9. «Cadaveri eccelenti» de Francesco Rosi.Tema: Jeanne y Paul

10. «Sucedió en Buenos Aires» de Enrique Cahen Salaberry.Se escucha el famoso tema Adiós Nonino.

Dichterliebe —Amor de Poeta Opus 48 Robert Schumann

«Cuanto más nos centramos en nuestra felicidad personal, mas se escabulle. Sólo cuando estamos ocupados en otras cosas, ya saben, obsesionados, absortos, comunicando, descubriendo, aprendiendo, bailando! Entonces es cuando experimentamos la felicidad como un efecto secundario. Oh, no debemos ocuparnos tanto en la búsqueda de la felicidad, sino en la la felicidad de la búsqueda

Christopher Plummer, Días de Cine 12 febrero 2021

                                                                     

Escuchando el programa La Llama del viernes 5 de febrero 2021, producido y dirigido por Jorge Barriuso, nos sorprendió escuchar Im wunderschönen Monat Mai (En el maravilloso mes de mayo) en la voz de Silvia Pérez Cruz, tanto por su belleza como por lo raro de grabaciones femeninas de los lieder del Opus 48 (Suzzane Danco 1949; Christine Schäeffer en la película de Oliver Hermann Dichterliebe (2000), y Barbara Bonney, en directo en el Châtelet, Paris 2001). Después supimos que Silvia también había cantado el segundo lied de Amor de poeta, Aus meinen Tränen sprießen (Cuando surgen mis lágrimas)

Arturo Reverter en el programa Robert Schumann Canciones de 1840 escrito en 2001 para la Fundación Juan March dice que «aunque la versión original sea para voz alta (soprano o tenor), este ciclo es frecuentemente interpretado por barítono. Las versiones para voz media o baja contienen algunas modificaciones de la línea melódica. Dedicado a la soprano Wilhelmine Schröder-Devrient, el ciclo ha sido también interpretado por sopranos o mezzosopranos. Ha sido objeto de famosas lecturas por parte de intérpretes de la talla de Dietrich Fischer-Dieskau, Peter Pears, Fritz Wunderlich, Peter Schreier, Brigitte Fassbaender, Ian Bostridge, Thomas Hampson, Thomas Quasthoff, Christoph Prégardien y Christian Gerhaher»

Para una verdadera valoración de la belleza y dificultades de la interpretación de los lieder shumanianos (particularmente el No. 1 y 2 de Amor de poeta), invitamos al lector a ver el video Dietrich Fischer-Dieskau: Masterclass on Schumann.

Un participante de Foroclásico.com  comparte con nosotros la siguiente apreciación de oyente: «Una maravilla de arriba abajo…los poemas de Heine son preciosos y permiten una obra compuesta por 16 maravillas de entre 50 segundos y 3 minutos. A destacar los No. 1, 2, 5, 7, 10, 12 y 13. En todas ellas la línea de canto es de una pureza y sencillez alucinante. Además el acompañamiento pianístico es de una delicadeza típicamente schumaniana.»


Referencias:

Verlos en RTVE, Atención Obras 9 mayo 2014

Audios: 

YouTube: Silvia Pérez Cruz . Tonada de Luna llena.

RNE:  Los imprescindibles – Amor de Poeta – 29/11/08; La canción – Schumann. Amor de poeta – 28/03/11

Dichterliebe op. 48 Robert Schumann  con Guzman Hernando y Aurelio Viribay, con las letras en el video.

«No te guardo rencor» (Lied No.7) de Robert Schumann, op. 48 por  P. D para ruletarusablog.wordpress.com. «Si el arte del Lied consiste en la síntesis inseparable entre texto y música, estamos frente a una obra maestra.»

Libros por Dietrich Fischer Dieskau (1925-2012): Wagner y Nietzsche, 224 p. Altalena Editores; Los lieder de Schubert, Alianza Editorial 296 p.; Hablan los sonidos, suenan las palabras. Historia e interpretación del canto, 460 p.

Concierto para oboe en re menor de Alessandro Marcello

Alessandro Marcello es uno de esos compositores recordado por una de sus obras.  En el Concierto para oboe, el movimiento central es un adagio profundamente sentido que aspira al patetismo genuino, y es la razón por la que se ha utilizado en películas como The Hunger (con David Bowie y Susan Sarandon, 1983), The Firm (con Tom Cruise y Gene Hackman, 1993), The House of Mirth (2000), pero fue realmente la romántica historia de amor, Anónimo Veneciano (1970),  la que más contribuyó a popularizarla entre todos los públicos.  .

En el período de Weimar (1708-17), Johann Sebastian Bach arregló varios conciertos de maestros venecianos, utilizando las obras que el príncipe Johann Ernst compró en los Países Bajos. El arreglo que hizo Bach del Adagio de Marcello para su propio Concierto para clave en re menor, BWV 974, no se se basó en la edición de Amsterdam, sino que debe haberse basado en una versión manuscrita —perdida —del concierto que circuló antes de su impresión. El manuscrito original de concierto de Marcello se encuentra en los archivos de la Biblioteca Marciana, en Venecia,  y su primera ejecución en tiempos modernos se realizó en la “Feste Musicali di San Rocco” en el año 1997.

El Concierto en re menor, S D935, fue publicado por Jeanne Roger en Amsterdam en 1717, como un Concierto a Cinque —concierto en cinco partes— para oboe (solista), cuerdas (dos partes de violín y una viola) y continuo, compuesto por Alessandro. Marcello.

Los movimientos del concierto son:.

  • Andante spiccato. Lo presenta la orquesta (o instrumento de tecla en sustitución) hasta la enérgica entrada del oboe. El movimiento está escrito en 4/4.
  • Adagio: Comienza también con la orquesta. Es un movimiento muy lento en 3/4. Existen al menos dos versiones diferentes del Adagio que difieren en lo que respecta a la línea melódica a mitad del movimiento y unos pequeños cambios armónicos en la partitura general de la orquesta. 
  • Presto en 3/8.

Su hermano Benedetto Marcello también fue compositor. El estilo de estos hermanos proponía dar paso a la emoción dejando de lado una excesiva ornamentación en la forma compositiva.

Alessandro Marcello: 'La Cetra' Concertos

Alessandro Marcello, coetáneo de Antonio Vivaldi, fue un noble y diletante italiano que además de la música, se interesó por la poesía, la filosofía, la pintura y las matemáticas, bibliófilo, coleccionista de instrumentos y violinista. 

Alessandro compuso y publicó varios grupos de conciertos,  cantatas, arias, canzonettas y sonatas para violín.  Como miembro de la Academia Arcadiana (Pontificia Accademia degli Arcadi), componia bajo el pseudónimo de Eterio Stinfálico.

El  Grove Dictionary of Music and Musicians lo considera un compositor muy competente: «Sus conciertos de La cetra son inusuales por sus partes del instrumento de viento solista, junto con un conciso empleo del contrapunto al estilo vivaldiano, elevando su categoría a la más reconocida dentro del concierto clásico veneciano barroco”..

La Cetra contiene seis conciertos para dos oboes ( o flautas) cuerdas y continuo: Concierto en re mayor, S.D936; Concierto en mi mayor, S.D938; Concierto en si menor, S.D937; Concierto en mi menor, S.D939; Concierto en si bemol mayor D944; Concierto en sol mayor, S.D941.

A LA SOMBRA DE UN ADAGIO El concierto para violín

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A la sombra de un adagio por Almudena Castro 10 0ctubre 2019

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Samuel Barber  [1910–1981]

En la historia de la música encontramos compositores reconocidos solamente por una obra. Uno de estos casos es el  Adagio para cuerdas Op. 11 de Samuel Barber que tiene su origen en el segundo movimiento de su Cuarteto de cuerdas No. 1, Opus 11, compuesto en 1936

El Concierto para violín fue encargado al compositor por un rico norteamericano para su protegido. El joven violinista consideró los dos primeros movimientos demasiado fáciles y poco brillantes para su lucimiento, y al tercero demasiado difícil. 

En enero de 1938, Barber envió la partitura a Arturo Toscanini, quien la devolvió después de memorizarlo. Estrenó el  Adagio con la Orquesta Sinfónica de la NBC el ​ 5 de noviembre de 1938, en Nueva York. En 1967, Barber adaptó el Adagio para un coro de ocho voces, como un Agnus Dei (Cordero de Dios).

El Concierto figura entre las obras mas dificiles para el violin junto a las Sonatas y Partitas de Bach, Labyrinth de Pietro Locatelli,el Capricho 24 de Paganini,  y los conciertos para violín de Tchaikovsky, Sibelius, y Schöenberg. 

Barber propuso una orquesta de dimensiones reducidas, con maderas y metales a dos, sin trombones, y con la interesante adición del piano al conjunto orquestal. Como en sus otras composiciones, el Opus 11 está construido con mucha atención al elemento rítmico, en especial en los movimientos externos. En el primero, Barber utiliza un ritmo muy peculiar, de origen escocés, conocido como Scotch snap, muy común en el lenguaje del jazz y en el último movimiento los timbales establecen el ritmo básico del moto perpetuo. 

El Opus 14 comienza con el violín solista explorando un tema lírico y cálido. A lo largo del movimiento, el violín dialoga con la orquesta mientras se mueven entre alegres exaltaciones y reflejos emocionales. En contraste, el segundo movimiento se abre con un solo de oboe simple y pacífico. La entrada del solista continúa este lento movimiento con una melodía rapsódica y múltiples repeticiones del lirismo de la apertura del oboe. El final se aleja abruptamente del sentimentalismo de los movimientos anteriores, sin embargo, exige un gran virtuosismo por parte del solista. El concierto termina a una velocidad vertiginosa mientras la orquesta acentúa enfáticamente las florituras finales y dramáticas del violín.

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En el comienzo, una casa destruida por el paso de la guerra mundial. Y tras un largo travelling, una mujer en la ventana. Las ruinas de la memoria. El largo preparativo hacia el suicidio. Y mientras, Samuel Barber. Segundo movimiento del Concierto para Violín. Andante, que suena aquí como un Réquiem. Pero decir “mientras” puede sonar equívoco. El movimiento lento del concierto de Barber no suena “mientras”, sino que es el auténtico narrador. Música e imagen se unen y dejan de llamarse por el nombre que antes tenían por separado para volverse por completo cine, una sola identidad indisoluble que habla de la sabiduría, la elegancia y el conocimiento con los que Terence Davies maneja la banda sonora de sus películas.

Aquellos diez primeros minutos son tan conmovedores como maestros, portentoso preludio de la clase cinematográfica a la que se asistirá desde entonces. Y lo son no sólo por la contención ejemplar y la inspirada capacidad creativa de su director, o por una labor de fotografía prodigiosa, sino sobre todo por una actriz entregada por completo a su personaje. En los ojos de Rachel Weisz pueden hallarse las claves de una película aparentemente estática que atesora en su interior una fuerza arrolladora: la irracionalidad a la que nos lleva el sentimiento amoroso, su apasionada pureza y su entrega sincera, desesperada e incondicional.

Los ojos de Rachel Weisz mirando al ser amado, una mezcla de admiración y devoción profunda, que anuncia cómo cualquier sacrificio resultará insignificante con tal de hacerlo posible, de hacerlo tangible. Los ojos de Rachel Weisz mientras vive con indiferencia su relación conyugal. Cuando toda una película puede explicarse con el rostro de una actriz es difícil negar la imperiosa belleza de lo filmado, su valentía, su ausencia de palabras, su importancia como documento fílmico y como testimonio ejemplar de una interpretación soberbia.

Al mismo tiempo, Davies coloca siempre la cámara con el fin de obtener el máximo partido de las interpretaciones de sus actores, a la vez que no renuncia nunca a su sentido narrativo. En ese sentido, la puesta en escena de The deep blue sea es uno de los pocos ejemplos del cine contemporáneo de cómo la filmación de los primeros planos puede tener, en todo momento, un sentido profundo. Todos estamos solos, y la manera más sencilla (y difícil) de representarlo es a través del plano cerrado, del individuo en solitario, del rostro cercano huérfano de toda protección. No es nunca comparable con la inexistencia de una puesta en escena propia de la televisión en la que el primer plano constante permite difuminar los alrededores, sino de hacer latente la extrema indefensión en la que se encuentran estos personajes.

The deep blue sea cuenta la historia de una mujer, y a través de ella habla de tres tipos de amor muy diferentes. Pero más allá de aquel relato, el film de Terence Davies sabe hablar de algo mucho más profundo e importante. Se trata de la esencia de la vida captada a través de sutiles, displicentes, eternos y aletargados gestos. Cantar una canción alrededor de una mesa o bailarla en la esquina de un bar bien puede resumir toda una vida. De eso habla realmente esta película, de cómo un momento puede contener el mundo, de la dificultad de filmarlo y de cómo el resto puede dejar de importar si se consigue atesorar ese milagroso gesto cinematográfico.

De eso habla The deep blue sea. Indaga en las pasiones, en el peligroso y verdadero sentido del amor absoluto, amor incondicional y entregado, y se atreve también a regalar, por el camino, a un bello y doliente personaje, encarnado en el marido de la mujer protagonista, que es también interpretado con abnegada pasión. Qué difícil resulta ser civilizado cuando uno ama y no es correspondido, y qué bien queda retratada aquí esa complejidad del ser humano para lidiar con sus conflictos sentimentales.

Una película atemporal y, al mismo tiempo, absolutamente contemporánea. El dominio del tempo narrativo, de la tensión cinematográfica cuando se está contando algo mil veces visto, y la incuestionable belleza poética de cada una de sus imágenes son los triunfos de la película de Terence Davies. En la absoluta independencia de un cine con identidad propia, dotado de una insobornable personalidad, descansan los cimientos de una película contemporánea destinada a sobrevivir a todas las épocas. 

Jonay Armas, La butaca azul, 29 julio 2012

Música de cámara I

» La belleza, que es forma pura —la música es el arte en el cual el contenido es forma— no tiene otra finalidad que ser ella misma.»

Armando Rojas Guardia, 29 de octubre de 2016.

El tratamiento de la música de cámara se abordará en tres partes:
I. Generalidades
II. Obras imprescindibles y
III. Música de cámara y cine.

En la  entrega del 9 de mayo 2020, destacamos la importancia de la radio en nuestra formación como oyentes de música clásica. En el caso de la música de cámara, además del programa Monte Sacro del Prof. Galzio, todos los domingos estuvo  presente Música de Cámara de Radio Nacional de Venezuela a cargo del chelista André Poulet.

Pololo en sus clases de apreciación de la música de cámara, decía que se trataba de asistir a una tertulia, que había que prestar atención a lo que decía cada uno de los contertulios, cómo intervenían y respondían los otros. Musicalmente además de la melodía, prestar atención a la armonía y el ritmo. Una obra de cámara es la expresión más íntima y personal de un compositor.

El Diccionario Harvard de Música define Música de Cámara como » la  música escrita para ser interpretada por un grupo reducido, generalmente instrumental, con un instrumentista por parte «.
El nombre viene de los lugares en los que ensayaban pequeños grupos de músicos durante la Edad Media y el Renacimiento. A esas habitaciones, no muy grandes, se les llamaba cámaras.

Sobre el escenario nos llamará la atención la ausencia de un director, y que los músicos se sitúan de manera que puedan mirarse entre si para lograr una mejor coordinación. Cada instrumentista toca un papel diferente, independiente de los otros y con una función determinada que puede coincidir o no con la de los demás  instrumentistas de la agrupación, pero siempre interrelacionados.

Hay muchas combinaciones instrumentales de cámara: el trío y el cuarteto de cuerdas, el quinteto de cuerdas cuando se duplica alguno de los instrumentos, el trío y el quinteto con piano, y combinaciones de cuerdas y viento. Quinteto de viento (flauta, oboe, clarinete, fagot y trompa) y quinteto de metales (2 trompetas, trompa, trombón y tuba). Sextetos y octetos. 

Todos los conservatorios destacan la importancia formadora y didáctica de la actividad camerística, tanto para los músicos como para el público. » La música de cámara además, desarrolla el oído interno, favorece la división de la atención, escuchando a cada uno de los compañeros por separado, así como el producto final. Lo que repercute en el aprendizaje de la afinación, destreza necesaria que requiere un proceso lento y progresivo «.

» Hasta en los grupos más homogéneos, cada músico tiene muchas cosas que los demás no tienen. Y no simplemente técnica, también influencias, formas de trabajar, capacidades sociales, organización, sonido por lo que se convierte en algo enriquecedor. Se trabajan valores como el respeto. No consiste en ser el mejor en el conjunto sino de hacerlo mejor. Hay que respetar a los demás y conocer qué papel desempeña cada uno en un determinado momento «.

» En definitiva, la música de cámara hace mejores músicos. La música de conjunto nos hace prestar una atención superior al sonido, por encima de la técnica, aunque está claro que ésta es algo fundamental. Hace que prestemos atención a aspectos como la precisión rítmica, tempo, dinámicas, fraseos, timbres, formas, afinación…Hace que veamos la música como algo muy vivo, práctico e inmediato que disfrutan ejecutantes y público «. 


André Poulet es músico de trayectoria internacional, chelista y director de orquesta, nacido en Bélgica. Llegó a Venezuela como primer chelo de la Orquesta Sinfónica Venezuela y como solista tocando con todas las orquestas. Considerando la música venezolana como una de las más interesantes en el mundo, estrena varias obras de compositores venezolanos, entre ellas, el Poulet concierto  que le dedicara el maestro Juan Carlos Núñez. Como violonchelista estuvo tocando en los festivales más importantes de Europa, en Francia, Alemania, Suiza, Bélgica, Dinamarca, entre otros. Fue invitado al 1er. Encuentro de Personalidades Latinos Americanas en Israel. 

En Caracas forma su cuarteto con Martha Trejo (violín), Luis Miguel Jóves (violín) y  Alexis Guanipa (viola), músicos estables de la Orquesta Filarmónica Nacional.

La música y las artes de expresión corporal

Las artes de expresión corporal como el ballet, el tango, el flamenco, las danzas y los bailes populares y folclóricos, las danzas de los zulúes, masáis, hawaianas, tahitianas, maorí, árabes, de la India, japonesas, etc., tienen muchas resonancias en mí. 

Siento el ritmo de una cumbia o de un toque de tambor pero mi cuerpo no es capaz  de expresarlo, » tengo el carapacho duro » . Tampoco he podido » charrasquear » un cuatro. Mi mente analítica pensaba que puntearlo era más fácil, pero se equivocó.  

Disfruto tanto el ballet como la danza contemporánea. Me encantan los programas de TV:  » Mira quien baila «, » America’s best dance crew «, » Dancing with the stars «, y el ballet sobre hielo —The sleeping beauty, ballet on ice, St Petersburg State Ballet—, por ejemplo. 

El goce estético por el cuerpo humano se fusiona con la admiración de las explicaciones técnicas de la Biomecánica de Kapandji y en la física detrás de los movimientos del ballet (Conferencia TED de Arleen Sugano). 

Al regodeo visual y musical, el intelectual, en las muchas películas de Carlos Saura con las coreografías de Antonio Gades. Billy Elliot (2000) dirigida por Stephen Daldry, El cisne negro (2010) de Darren Aronofsky, West Side Story (1961) de Robert Wise  y Jerome Robbins, Le roi danse (2000) de Gerard Corbiau, la filmografía de musicales de Stanley Donen y Gene Kelly.

Soy seguidor de All Arts Showcase en la televisión pública norteamericana —PBS— por su colección de video clips. Tuve la excepcional oportunidad de ver en los minutos que duraba la interpretación de I Musici de Montreal del vals de la Serenata para cuerdas Op. 48 de Tchaikovsky, la mejor explicación del fracaso matrimonial del compositor con su alumna Antonina Muliukova. Igualmente en Le Belle (Temporada 2007 de los Ballet de Monte Carlo, con Aurélia Schaefer) Maillot hace una interpretación arquetipal de la Cenicienta. Tal es el poder de síntesis de la danza.


Dejo algunos nombres vinculados con la expresión corporal para que busquen en internet y YouTube. Les aseguro que será una experiencia enriquecedora.

Compositores: Jean Phillipe Rameau, Jean Baptiste Lully, Tchaikovsky, Prokofiev, Stravinski, Aaron Copland, Manuel de Falla, Alberto Ginastera.

Coreógrafos: Martha Graham, Busby Berkeley, Thiery Malandain, George Balanchine, Marius Petipa, Maurice Bejart, Michelle Fokine, Jean Christophe Maillot, Pina Baush,Roland Petit. 

Compañías: Ballet de la Ópera de Paris, Ballet Mariinsky (antes Kírov, en St. Petersburg), Ballet del Bolshoi (Moscú), Royal Ballet (Londres), American Ballet Theatre, Scala Theatre Ballet, Les ballet Trockadero, Les ballets de Monte Carlo, Ballet Folklórico de México en su  sede del Palacio de Bellas Artes. 

Bailarines: Anna Pavlova, Maya Plisétskaya, Margot Fonteyn, Alicia Alonso, Rudolf Nureyev, Vaslav Nijinsky, Mijkail Baryshnikov. 

Óperas con ballet: la grand opera francesa, Tannhäuser de Wagner, La Gioconda de Ponchielli, Aida, Don Carlo, y Vísperas sicilianas de Verdi; etc.

Imagen: X Nguyen